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El método probado por investigadores del Oregon Primates Research Center, Beaverton, consistió en la transferencia de material genético manipulado entre óvulos de una mona, cuyo ADN mitocondrial presentaba fallas genéticas y otra sana.
Los expertos lograron así el nacimiento de monos saludables, resultado que, en teoría, evitaría que las madres transmitieran enfermedades genéticas a sus hijos. El ADN mitocondrial pasa sólo de madres a hijos. Según el autor principal del estudio, Shouhrat Mitalipov, la técnica podría probarse pronto en humanos. "Podríamos empezar muy pronto a experimentar con humanos, tal vez dentro de dos o tres años. Este tipo de terapia está más próxima a la aplicación clínica que ninguna otra anterior", indicó Mitalipov |