 | ¿Un mundo sin equipos celulares? Cuesta creerlo. |
Pese a que el tema es de dominio público hace bastantes años, son pocos los que pueden afirmar el origen de este cuestionamiento que –de ser comprobable- llevaría a la quiebra a las industrias de la telefonía móvil. Lo cierto es que los celulares y sus antenas bases emiten pequeñas radiaciones electromagnéticas necesarias para su funcionamiento, y que son las culpables de generar toda esta interesante polémica. Las multinacionales como Nokia, Motorola o Sony Ericsson –según afirma el diario Clarín de Argentina en su edición online de 2001- ya han anunciado el lanzamiento de nuevos equipos que inhiben estas emisiones, para asegurarse de no asustar a un público objetivo que mueve miles de millones de dólares al año. Además, estas empresas financian a científicos en la elaboración de informes para investigar este tema. Pero así como surgen estudios que afirman que la idea de relacionar la aparición de tumores con el uso de estos mecanismos es un paranoia comunicacional exagerada, también aparecen voces de expertos que aseguran lo contrario. En esta discusión, son los consumidores quienes permanecen en el medio sin saber a quién hacerle caso. Mientras los meses pasan, la venta de equipos móviles se incrementa cada día y aumenta en modelos y estilos. Algunos especialistas del área médica argumentan que el problema se encuentra en las antenas bases que transmiten las señales. La discusión es abierta y hasta el momento nadie puede asegurar que tiene la última palabra. Qué dice la OMSLa Organización Mundial de la Salud (OMS), posee en su sitio web una sección llamada “Preguntas y respuestas en línea”, donde afirma –con fecha diciembre de 2005- que “es poco probable que la exposición a los teléfonos celulares y sus estaciones base, produzca cáncer o facilite su desarrollo”. Incluso, agrega que “en estudios epidemiológicos recientes no se han encontrado pruebas convincentes de que el uso de dispositivos móviles incremente el riesgo de tumores o de cualquier otra enfermedad”. Sin embargo, reconoce que el uso excesivo de estos aparatos pueden llegar a generar “alteraciones de la actividad cerebral, de los tiempos de reacción y de las características del sueño. No obstante, estos efectos son menores y aparentemente carecen de importancia desde el punto de vista de la salud”. En cuanto a las emisiones electromagnéticas de estos equipos, la OMS sentencia que “la utilización de los teléfonos móviles cerca de algunos dispositivos médicos, como los marcapasos, los desfibriladores implantables y algunos audífonos, puede interferir el funcionamiento de éstos. Las señales de los teléfonos móviles también pueden interferir con los aparatos electrónicos de los aviones”. Peligro para los niñosEn agosto de este año un informe elaborado por el Colegio Médico de Viena y llamado “Estudio Reflex”, advirtió que las ondas electromagnéticas de los celulares pueden poner en riesgo la salud de los menores. Según el texto, estás radiaciones son dañinas para el ADN y potencialmente cancerígenas. La noticia –que fue abordada por diversos medios de comunicación- llevó a los especialistas austriacos a dictar una serie de "mandamientos" para evitar poner en riesgo la salud de los usuarios. Por ejemplo, se recomienda utilizar el celular en caso de emergencia y por un corto tiempo; no es conveniente llevar el equipo en un bolsillo del pantalón, ya que se puede afectar la fertilidad: es preferible apagar los fonos celulares durante la noche y no dejarlo en las cabeceras de las cama, con el fin de evitar posibles daños al cerebro. "Tenemos que tener en cuenta que los niños son más sensibles a las radiaciones que los adultos ya que los huesos del cráneo son más finos" y los "efectos genotóxicos" son mayores en las células infantiles”, aseguró Erik Huber, experto en medicina ambiental del colegio médico, según cita la agencia EFE. El “Estudio Reflex” contó con la colaboración de una docena de centros de investigación del viejo continente y se realizó a petición de la Comisión Europea, de ahí la importancia y relevancia del documento. Cabe destacar que ambos informes citados –OMS y Colegio Médico de Viena- coinciden en que es conveniente seguir estudiando la interacción del ser humano con los teléfonos celulares con el fin de poder descubrir secuelas físicas o mentales. Por ahora, se recomienda no utilizar estos dispositivos mientras se maneja, ya que esta bastante comprobado que pueden causar un accidente de tránsito con consecuencias fatales debido a la distracción del conductor. Sobre el cáncer, tendremos que seguir esperando a que la ciencia encuentre una respuesta definitiva y convincente que no deje espacio a las dudas. |