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| ¿Estamos frente al mejor simulador de fútbol? (Fotos: Konami.com). |
Minuto 39 del segundo tiempo. Juan Román Riquelme avanza por la banda derecha con el balón pegado a sus pies. Llega hasta el banderín del corner y saca un centro medido al corazón del área. En el punto penal, Forlán se eleva más que los defensas para cabecear el balón y colocarlo lejos de las manos de Iker Casillas. Es el 1 a 0, resultado que le permite al Villarreal ganar la liga española. Lo que puede ser una escena sacada de cualquier partido es, en realidad, la recreación de un encuentro entre el Real Madrid y el “Submarino Amarillo”, que se enfrentan mágicamente gracias a Winning Eleven 10 (WE 10), en su versión para PlayStation 2. Este videojuego es uno de los simuladores creados por Konami más populares del último tiempo y que compite “gol a gol” por el sitial de mejor juego de fútbol con la saga FIFA de EA Sports. Sin embargo, algunos ya lo tildan de superar por lejos a su competencia directa. Pero centrémonos en el Pro Evolucion Soccer (como también es llamado). En su décima versión (sexta según el PES), el juego desarrolla una gráfica sorprendente, que aumenta la sensación de realidad gracias al sonido de los hinchas, que –en desmedro de los jugadores- aparecen poco detallados, excepto cuando se les hace un plano general cuando celebran un gol o la obtención de un título. Un pequeño detalle ya que al final importa la caracterización de los futbolistas y las buenas jugadas. Y en este punto, los grandes nombres como Riquelme, Ronaldinho, Ronaldo, Rooney o Raúl, son idénticos a sus símiles de la realidad. El mejor de la sagaEn comparación a sus antecesores, el WE 10 posee una nueva maniobrabilidad de los personajes, que en ocasiones se torno un poco dificultosa. Por ejemplo, ahora para quitar el balón hay que apretar un botón justo frente a la pelota, de lo contrario, el defensa quedará “tirado”. Esta nueva aplicación nos lleva a cometer muchas faltas si no la dominas bien, por lo que el partido se interrumpe bastante seguido, aunque el tiempo desperdiciado será sumado en los descuentos. La disputa de un balón se volvió más entretenida y peleada, ya que los delanteros pierden el equilibrio y se les dificulta la opción de disparar hacia el arco cuando hay un defensa contrario presionándolos. Así que si haces el cambio de una versión anterior a este último quizás te cueste unos partidos acostumbrarte a este nuevo estilo de juego, pero no será mucho tiempo. Uno de los detalles destacables es la cantidad de balones que tenemos. Hay de distintos colores y marcas mundialmente conocidas como Nike y Adidas (con el Teamgeist), así que si lo deseas puede personalizar el balón que más te guste para disputar un campeonato o amistoso. Otro de los efectos buenos es el off-side cuando es imprevisto. Por ejemplo, haces un gol y tu equipo corre a celebrarlo, pero después de unos segundos aparece el guarda líneas con la bandera levantada anulando la anotación. Eso es realismo puro, más cuando te pasa por primera vez. Casi la totalidad de la serie Winning Eleven se caracterizó por tener arqueros con una baja inteligencia artificial (IA), lo que se traducía en muchos goles por errores propios del guardameta. En el WE 10, el portero aumentó su IA considerablemente en comparación a ediciones anteriores, ahora es posible verlo con buenas atajadas y cortando centros. En muchos foros de Internet los amantes del WE 10 pedían mayor realismo al momento de una falta fuerte, como que los jugadores se encararan por ejemplo. Konami pensó en ellos y ahora los personajes implicados en una infracción se dan unos pequeños empujones que, por lo general, no pasan a mayores. En lo extra futbolístico debemos destacar la banda sonora cuando el juego está en pausa o se hacen algunos cambios en la alineación. La mayoría de las canciones son buenas, además de hacer más agradable el hecho de esperar los cambios que realizas. La tarea pendienteBuena gráfica, campeonatos y ligas de primer nivel, estadios perfectamente copiados, excelente sonido y mayor realidad. Es cierto, este Winning Eleven 10 es bastante atractivo, pero aún quedan tareas pendientes que, probablemente, se superan en una futura versión para PlayStation 3. Uno de esos puntos es el desarrollo del audio del público, ya que no existen diferencias entre un equipo local y visita, incluso un gol se celebra de igual forma sin importar el equipo que lo convierta. Lo ideal sería una diferencia entre local y visita mucho más marcada. Faltan equipos sudamericanos –por lo menos los más importantes de cada país- para jugar las copas Toyota Libertadores o Nissan Sudamericana por lo menos. Pese a que disponemos de alrededor de doscientos equipos entre clubes y selecciones, se extraña un poco el toque que entrega el balompié de esta región, que se encuentra representada por Boca, River o Sao Paulo. Pese a que es un excelente simulador, se extraña el toque de realismo que entregan las bancas con personas, ya que a la orilla del terreno de juego no hay nada, y eso le resta emoción. Lo ideal sería ver jugadores precalentado o al entrenador dando instrucciones, lo mismo ocurre con los guarda líneas, que sólo aparecen cuando se cobra alguna jugada polémica. Hay que perfeccionar la ley de ventaja, porque a veces cortan muchas jugadas que son contragolpe y que pueden valer un gol. Aunque esto puede disminuir con la posibilidad de poder jugar un foul de manera rápida para sorprender al contrario. Inconvenientes que de ser superados en una nueva entrega, estaremos frente a unos de los esparcimientos más importantes e influyentes de fútbol. Y no habrá juego FIFA de EA Sports que se lo impida. ¿O no? |