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Claudio tiene 23 años. Hace algunos meses pasaba gran parte del día conectado al ciberespacio, por lo que comúnmente se le veía en messenger, bajando música o buscando algún tipo de información en la web. “Los fines de semana, que supuestamente son para descansar, los dedicaba a jugar on-line con mis amigos”, cuenta este joven. Sin embargo, el hecho de pasar entre siete a doce horas diarias frente al computador le trajo secuelas físicas y mentales. Muy pronto los dolores de espalda, ojos y cabeza se transformaron en algo común, malestares a los que pronto se sumó un fuerte agotamiento mental. “Yo pensaba que era por el trabajo porque siempre andaba cansado o sin ánimo, pero cuando me dio tendinitis en el codo y el doctor me dijo que era por una mala postura al usar el mouse, me di cuenta que algo andaba mal”, señala Claudio. “De ese entonces que controlo el tiempo frente al PC”, finaliza. Como Claudio existen millones de personas en el mundo que sufren una necesidad imperiosa de estar conectadas a Internet, una nueva tecnología que evolucionó de tal manera que su uso es actualmente una verdadera necesidad para estudiar, trabajar o divertirse. Cuando se produce un exceso masivo y perjudicial es su uso estamos frente a lo que los especialistas llaman "Desorden Adictivo a Internet", "Internet-dependencia" o "Internet-compulsión". Si usted pasa más de seis horas al día frente a un PC y no puede permanecer lejos de los sitios web, podría estar desarrollando un cuadro adictivo que lo transformará en un ciberadicto. Síntomas La posibilidad de tener a un clic de distancia información de hechos que ocurren a kilómetros de nuestros hogares, juegos de última generación o chats han transformado a las “triple w” en un paraíso comunicacional, pero con serias consecuencias personales. Lo anterior se ve reforzado en la idea de que antes tener un PC con conexión a Internet era un lujo, mientras hoy se ha vuelto un complemento perfecto y cautivante de datos y noticias instantáneas que han llevado a muchas personas a transformarlo en un vicio. El diccionario de la real academia española (RAE) define adicción como el “hábito de quien se deja dominar por el uso de alguna o algunas drogas tóxicas, o por la afición desmedida a ciertos juegos”. Es en este último punto donde surgieron los primeros síntomas de los “drogadictos virtuales”, que cautivados por el hecho de recrearse frente a un mundo virtual empezaron a jugar sin medir las consecuencias físicas. Aspecto que se fue expandiendo a los chats, búsqueda de información o al simple hecho de navegar en exceso, ya que no existe un patrón de uso definido para las personas que sufren este tipo de patología. Existen muchas señales para saber si un individuo está comenzando a sufrir la adicción a la red, entre las que destacan una imperiosa necesidad a estar conectada pese a sufrir dolores por el uso excesivo del computador; aislamiento social, dejando de lado la convivencia familiar, los amigos e incluso la vida profesional; desórdenes en el sueño y hábito alimenticio (comer a deshoras y frente a la pantalla); paulatinamente se aumenta el uso de Internet, ya que la persona no puede estar mucho tiempo sin estar conectada; disminución de la actividad física y obesidad. Si quiere saber si sufre este tipo de síntomas –y aunque suene paradójico e incluso peor- existen numerosos test on-line donde puede hacerse un “auto examen” y averiguar su estado de conectividad. TratamientoLa aparición de los ciberadictos es algo relativamente nuevo en el mundo, por ello no existen una gran cantidad de publicaciones que aborden este mal. Por ahora, existen centros en Estados Unidos, Alemania, España y China -entre otros países del primer mundo- que se han preocupado de su análisis y mejora de pacientes afectados por el “Desorden Adictivo a Internet”. Los especialistas que han estudiado el tema –particularmente sicólogos- han desarrollado una serie de métodos para el abandono paulatino del abuso del espacio virtual. Los doctores aseguran que el tema se aborda como se trata cualquier tipo de adicción (alcohol o drogas), por lo tanto, el primer paso es que el paciente reconozca que se encuentra enviciado por la red para solicitar ayuda de expertos en la materia. Luego de lo anterior se desarrolla un plan de trabajo en el que se recomienda reducir paulatinamente el número de horas conectadas al día (hasta llegar a un máximo de dos a tres), con el objetivo de reestablecer los horarios de sueño normal de cualquier persona (es decir 8 horas como mínimo). Dentro de las etapas de “curación” y alejamiento de Internet es fundamental estar monitoreando siempre al paciente para manejar su ansiedad de volver a sentarse frente al PC, por ello es necesario fomentar una vida social activa lejos del computador a través de actividades culturales, deportivas o familiares. El tiempo de duración del tratamiento dependerá del grado de “dependencia” que sufre el sujeto, por lo que no se específica una fecha exacta o promedio (algunas páginas web hablan de tres semanas a un mes). Asimismo, todos coinciden en un aspecto: lo importante de Internet es darle un uso productivo y no adictivo, porque al final todo depende del usuario. |