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La elección del primer automóvil debe ser una de las decidir decisiones más complicadas. Estamos frente a un medio de transporte que –de seguro- nos cambiará la vida. Muchos meditan semanas completas entre la opción de comprar un modelo nuevo o usado para ahorrar algunos dólares. Sin embargo, el precio es sólo uno de los aspectos que hay que considerar al momento de adquirir un vehículo. Más aún si pensamos que éste, por lo menos, debe tener una vida útil de cinco a diez años como mínimo, y prestar un uso familiar o individual de la mejor forma posible. En el mercado automotriz disponemos de una infinidad de modelos y marcas, lo que nos permite seleccionar un coche acorde a nuestras necesidades como conductor, por ejemplo, necesitaremos una camioneta doble tracción si trabajamos en sectores rurales donde, por lo general, los caminos son bastante irregulares. Ahora, si queremos un auto para ir de la casa al trabajo podemos elegir un “citycar” de baja cilindrada, que nos generará un bajo gasto de combustible y un ahorro de tiempo en algo tan sencillo como encontrar estacionamiento. Otro elemento a considerar es el transporte de personas. Para uso familiar debe tener un gran espacio interior (como las station wagons o minivans), mientras que si es para uso personal puede tener un tamaño acorde al gusto del chofer. Lo ideal es optar por una dimensión promedio, lo que nos permite proyectar al auto en el tiempo. Los aspectos técnicos Antes de elegir cualquier coche debemos tener en claro el dinero que estamos dispuestos a pagar por éste, ya que nos permite negociar con el vendedor en busca de un precio lo más conveniente posible para el bolsillo. Una vez individualizado el tipo de automóvil que deseamos, debemos fijarnos en que tenga un consumo de combustible razonable para evitar elevados costos en gasolina. Lo mismo si prefiere un modelo a diesel o bencina. La ventaja del primero es que por lo general resulta más económico que el segundo, permitiéndonos un substancial ahorro de capital cuando llenemos el estanque para realizar viajes largos. Con el tiempo es probable que algunas piezas comiencen a fallar debido a diversas circunstancias propias de su uso, de ahí que debemos tener en cuenta el costo y la disponibilidad en el mercado que poseen los repuestos de nuestro vehículo. No es conveniente optar por automóviles de lujo con accesorios caros que escapen a nuestra realidad. Recuerde que no conviene un coche que frente a cualquier inconveniente no podamos arreglarlo por no tener el dinero suficiente. Las características del motor, así como su potencia y fuerza, dependerán de la cilindrada que tenga. Entre mayor sea ésta, el consumo de combustible aumentará. Un dato: no busque el “súper motor” si no se adecua a su perfil de usuario. Por lo general, es conveniente reflexionar cinco aspectos al momento de preferir un vehículo: un buen diseño, la mayor seguridad, aspectos técnicos, consumo de combustible normal y –algo que toma cada vez más importancia- los niveles de contaminación. La otra opciónUna posibilidad que nos da el mercado es la compra de un auto usado, quizás el costo de este sistema es que “el factor” suerte influye mucho en ello para encontrar un móvil sin muchos problemas después de un usuario anterior. Es por ello que cualquier adquisición debe hacerse directamente en una compra venta autorizada donde nos entregarán una pequeña garantía por el vehículo. Para elegir un coche de segunda mano siempre es bueno contar con la asesoría de algún mecánico de confianza que haga una pre revisión al auto para detectar detalles como el buen trabajo del motor, que la carrocería no se encuentre deformada por algún impacto, comprobar el estado de los frenos, el funcionamiento de todos los accesorios del tablero, la calidad de la dirección o que el kilometraje no haya sido adulterado. Asimismo, pruebe el vehículo que le gusta en diversas circunstancias: aceleración, caja de cambios (manual o automática), frenadas bruscas, dirección y deslizamiento del coche al tomar una curva. Recuerde que está haciendo una inversión a futuro, por eso considere todas las variables que puedan influir al momento de conducir. Seguridad ante todoUn elemento en común que debe tener cualquier vehículo es brindar la mayor seguridad a sus ocupantes en caso de choque. Las empresas automotrices cada día invierten millones de dólares en tecnología que busca evitar víctimas humanas en el caso de un accidente de tránsito. Toda carrocería debe traer incorporada una adecuada "jaula de seguridad" (que se ubica en el área donde viajan los ocupantes), además de estructuras en el frente y en la cola que están diseñadas para doblarse y absorber la fuerza de cualquier impacto. La técnica de los frenos ABS también debe ser un dispositivo en común en los vehículos nuevos, pues entregan un mejor “agarre” al pavimento en caso de una frenada brusca. En tanto, los airbag protegen al conductor y su copiloto de un impacto en la parte delantera del automóvil, junto a ello es conveniente cotizar y considerar la posibilidad de bolsas de aire laterales que incluyen protección para la cabeza. Por último, la mejor seguridad a la que puede acceder es una conducción responsable lejos del exceso de velocidad. Sólo así evitará accidentes con secuelas lamentables. |