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| | Millones de personas en todo el mundo siguen a este popular juego. | Hace algunos días hablábamos sobre “Vida y muerte en Internet”, un texto donde se citaban dos casos: el de un joven chino que se suicidó por las mentiras de su ciber novia, y el de una menor canadiense que denunció ser sometida a abusos deshonestos gracias a Google.
Hoy hablamos de otro caso que no deja de sorprender, principalmente porque se trata de un simple videojuego, algo irrelevante en comparación a otros problemas que podemos encontrar a lo largo de nuestra vida, ya sea en los estudios o en el trabajo. La historia es la siguiente. Un menor de 19 años pasó 14 horas seguidas frente a su computador jugando al conocidísimo “World of Warcraft”, sin embargo, su estado de ánimo cambió radicalmente cuando uno de los guionistas y supervisores del juego no puso atención a sus requerimientos para mejorar este pasatiempo ambientado en la Edad Media. El menor decidió entonces colocar en su nickname que se iba a suicidar, lo que desató la alerta en la sede central del juego, en Francia. Inmediatamente dieron aviso a la policía española, quienes rastrearon la IP del computador y dieron con el menor tres horas después de tan inusual aviso. Por suerte el joven no había cumplido el acto de atentar contra su existencia, pero su padre –según consignan sitios informativos- afirmó que su hijo no se encontraba bien anímicamente. Es normal que uno de enoje porque no pudo superar el nivel de un juego. También que se amargue porque perdió y no pudo llegar al escenario final. Pero querer acabar con su vida o, como sucede en este caso, cambiar nuestro estado de ánimo hacía uno depresivo, representa una señal grave que, hasta el momento, no ha sido tomada en cuenta por las autoridades. El mundo de los videojuegos cada día desarrolla una realidad virtual mucho más sofisticada, perfeccionamiento que representa una nueva amenaza para los jóvenes que, literalmente, se vuelve adictos a este tipo de entretenciones y no dimensionan que al frente tienen una simple aventura en tres dimensiones. El día que aprendan que al frente tienen un pasatiempo para matar horas de aburrimiento, el problema de casos como el anterior se encontrarán resueltos. Al final, el error no es de “World of Warcraft”, sino del jugador y el nivel de conciencia de la realidad que la persona posee. |