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510 equipos profesionales de fútbol, 27 ligas de 20 países, con sus colores, himnos y estadios únicos e inconfundibles. Todos aparecen en el videojuego deportivo más vendido año tras año a nivel mundial. Una proeza de adaptación lingüística y cultural de la que se encargan los probadores de videojuegos. Estados Unidos es la gran factoría mundial del videojuego. El lenguaje y los hábitos culturales son anglosajones. Es necesario traducirlos a los idiomas de los países donde se va a distribuir. Desde una central española se realizaron 150 ciberadaptaciones del Padrino a más de 30 países de Oriente Próximo, Sudamérica y Europa. Los problemas lingüísticos son los más complicados. La traducción del inglés, un idioma mucho más compacto que el castellano, ha de ser precisa.
Podría parecer que a estas 50 personas les pagan por jugar y por probar los juegos. Nada más lejos de la realidad. En España, 5.000 personas trabajan en la industria del videojuego. Un mercado emergente que cuenta ya con ocho millones y medio de jugadores. |