| La pregunta es si se justifica un tratamiento tan severo para sanar a una persona (Foto: "The Washington Post"). | Hace tiempo que el ciberespacio se está transformando en un problema para ciertos jóvenes que no pueden controlar el tiempo que pasan frente a la pantalla del computador. Una adicción nueva, desconocida y poco estudiada por los especialistas, pese a que el número de personas que prefieren la vida virtual a la real aumenta cada día. China es un ejemplo de esto. Cifras oficiales estiman que casi un catorce por ciento de sus adolescentes sufren un deseo incontrolable de estar conectados a Internet. Un mal que ha llevado a la nación asiática a fundar centros especiales para atender a estos “ciberadictos”. Sin embargo, y según denuncia el diario “The Washington Post”, algunos métodos seguidos por algunos especialistas de una clínica en la ciudad de Daxing, no serían los más adecuados, pues incluiría golpes eléctricos a los pacientes y una estricta disciplina militar. Incluso, el centro cuenta con barrotes de metal es sus ventanas y puertas, además de estar pintado con colores grises y azules que lo transforman en una verdadera cárcel. Casi una tortura. “No utilizamos electrochoques. Vieron que los niños tenían electrodos en la cabeza y en los pies y pensaron que era eso. Pero los de la cabeza son para controlar las ondas cerebrales (...) Estos niños viven conforme al horario americano, juegan en Internet toda la madrugada. Por eso durante el día les obligamos a hacer ejercicios militares y antes de dormir usamos esta máquina durante media hora para reajustar sus horarios”, explica Tao Ran, director del hospital y experto en drogadicciones, según cita el diario español El Mundo en su edición on-line. El lugar atiende mayoritariamente a jóvenes de entre 12 a 24 años, y cuesta alrededor de 1300 dólares al mes tratar a un enfermo que, según su director, en tres meses saldrá completamente sano. |