| | Proteína Capicua (Foto: CSIC). | La investigación ha sido dirigida por Gerardo Jiménez, científico del Instituto de Biología Molecular de Barcelona (CSIC) y miembro de la Institución Catalana de Investigación y Estudios Avanzados. El trabajo también ha contado con la colaboración de investigadores de la Universidad Hebrea, en Jerusalén (Israel), y del Instituto de Investigación Biomédica, en Barcelona.Para el investigador del CSIC, los resultados de este estudio demuestran que la proteína Capicua actúa como sensor común de distintas señales Ras/MAPK durante el desarrollo de Drosophila. Jiménez apunta alguna de las implicaciones médicas del estudio: “Aunque se conoce poco en la actualidad sobre la función de Capicua en humanos, estudios recientes han demostrado que esta proteína se encuentra estrechamente asociada a la proteína Ataxina-1, cuyas alteraciones genéticas cursan enfermedades neurodegenerativas, como la ataxia espinocerebelar tipo 1 [SCA1]”. Y añade: “Se han identificado también casos de tumores de la familia del sarcoma de Ewing, un tipo de cáncer que afecta a los huesos y tejidos blandos, causados por translocaciones cromosómicas que afectan a la proteína Capicua”. Los hallazgos sobre esta proteína descritos en la investigación pueden contribuir a comprender el mecanismo molecular de acción de Capicua en células humanas normales y en diversas situaciones patológicas, según los autores. |