| Modelos de ratón con sobreexpresión de COX-2 (Foto: Gentileza CSIC). | Para el desarrollo de la investigación, cuyas conclusiones aparecen en Hepatology, los autores han creado un modelo de ratón transgénico con sobreexpresión de COX-2 en las células del hígado. Este nuevo modelo animal permitirá el estudio a largo plazo de las implicaciones de la inhibición o la sobreexpresión de este enzima en el pronóstico de patologías hepáticas crónicas, como la cirrosis o el cáncer de hígado. El trabajo es fruto de la colaboración de los grupos de la investigadora del CSIC Marta Casado Pinna, del Instituto de Biomedicina de Valencia (CSIC), y de Paloma Martín Sanz, del Instituto de Investigaciones Biomédicas Alberto Sols (centro mixto del CSIC y la Universidad Autónoma de Madrid). El primer paso del trabajo consistió en inducir a los animales una muerte celular (apoptosis) masiva en el hígado, que provocaba un daño irreversible en el órgano en unas cinco horas. Casado explica los resultados observados: “Tras provocar la lesión, pudimos comprobar que el hígado de los ratones que sobreexpresaban COX-2 apenas sufría, mientras que los animales salvajes o aquellos a los que inhibimos el enzima farmacológicamente presentaban el hígado completamente dañado”. El estudio determinó, según sus autores, que el enzima COX-2 actúa como protector del hígado, inhibiendo la muerte de las células de este órgano, frente a lesiones hepáticas agudas. Enzima clave para tratamientosLa expresión del enzima COX-2 en las células del hígado, los hepatocitos, advierte de la existencia de un cuadro patológico en este órgano, ya que en condiciones normales no se expresa. Por ello, según los investigadores del CSIC, el interés de este estudio trasciende los resultados que ahora presenta: “El objetivo es conocer si es conveniente o no inhibir esta respuesta del organismo, según el tipo de lesión hepática”. Casado concluye que, atendiendo a los resultados, se pueden desarrollar fármacos más específicos, que activen o inhiban este enzima, dependiendo del mejor o peor pronóstico de cada patología hepática que se derive de la expresión del COX-2. El siguiente reto de los dos equipos del CSIC es utilizar este modelo in vivo para profundizar en el papel del COX-2 en procesos patológicos crónicos, como la fibrosis, la cirrosis o el cáncer de hígado y demostrar, en definitiva, si existe una relación entre la mutación de este enzima y la susceptibilidad a padecer estas patologías. |