 | | Este es un proyecto europeo denominado DRIVSCO, en el que participan investigadores de varios países. | Cuatro de cada diez colisiones mortales se producen de noche, según datos del Comisariado Europeo del Automóvil, a pesar de que el tráfico disminuye cerca de un 60% durante las horas nocturnas
En el proyecto DRIVSCO, participan la Universidad de Granada, la empresa alemana Hella & Hueck y distintos centros de investigación europeos. Esta investigación ha permitido traducir “imágenes a información útil para facilitar la conducción”, gracias a un sistema de cámaras nocturnas (con una visión más allá de la distancia cubierta por los faros del vehículo) y cómo generar alarmas automáticas a partir de las imágenes captadas Buena parte de la culpa de los accidentes la tiene la pérdida de agudeza visual y la disminución del campo de visión que se produce por la noche (debido a la iluminación de los faros), factores sobre los que trabaja un grupo de científicos del Departamento de Arquitectura y Tecnología de Computadores de la Universidad de Granada.
Los investigadores granadinos han logrado crear un sistema electrónico que mejora notablemente la capacidad de conducción nocturna al utilizar información extraída de forma automática de visores nocturnos. Sus esfuerzos se enmarcan dentro de un proyecto europeo denominado DRIVSCO, en el que participan investigadores de varios países, sobre visión en tiempo real y su aplicación al campo de los automóviles. El trabajo realizado en la UGR ha dado lugar a un microchip que, instalado en el propio vehículo, facilita la extracción de información de cámaras a eventos de interés para la conducción (curvas, peatones, vehículos…) que puedan encontrarse en su trayecto. En otras palabras, este sistema avisará al conductor mediante señales visuales, acústicas o de otras modalidades de los obstáculos que aparecen en su camino, dando lugar a vehículos inteligentes mucho más sofisticados que los actuales.
El profesor responsable de esta novedosa investigación, Eduardo Ros Vidal, explica que la función de este chip es complementar la iluminación del vehículo, que resulta insuficiente a efectos de visibilidad. “Las luces de cruce (cortas) alumbran sólo 56 metros, cuando la distancia de frenado a 100 kilómetros/hora es de aproximadamente 80 metros”, señala el científico granadino. El sistema ideado por su grupo utiliza dos cámaras infrarrojas situadas en el vehículo que captan la escena incluso más allá de la iluminación de los faros convencionales. El chip extrae información de factores como el movimiento y la profundidad en tiempo real, para facilitar así la detección de eventos y situaciones de interés concretos.
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