 | | Una persona sin entrenamiento, le llevará más rato regresar a su ritmo cardíaco basal, después ejercitar, en cambio en una entrenada bajará muy rápidamente. | Aunque diversos estudios han sugerido que el ejercicio regular reduce la inflamación (un problema de salud predictivo de enfermedades cardiovasculares y otras, tales como la diabetes), aún no está claro si hay una asociación definida. Y si existiera tal asociación, la naturaleza de la relación no se entiende mucho. Sin embargo, el estudio ha sido efectuado por Victoria J. Vieira, Jeffrey A Woods, Ellen Evans, Edward McAuley, y Rudy J. Valentine, de la Universidad de Illinois.
El objetivo de esta investigación era examinar el efecto independiente ejercido por el tono parasimpático (en este caso, determinado mediante la evaluación de la recuperación del ritmo cardíaco después del ejercicio) sobre los niveles circulantes de proteína C reactiva o PRC. La proteína C reactiva se eleva como respuesta a infecciones, lesiones y otras agresiones. Sus niveles son bastante estables en personas saludables y reflejan el grado de inflamación sistémica. La medición de la PCR con técnicas de alta sensibilidad es utilizada en la evaluación del riesgo cardiovascular. La PRC, que es secretada por el hígado, circula en el torrente sanguíneo y es un biomarcador corporal de la inflamación. El tono parasimpático y su función inversa (tono simpático) son componentes del sistema nervioso autónomo. El sistema nervioso simpático estimula, y el parasimpático relaja. Así, cuando se está haciendo ejercicio, el sistema nervioso simpático está activo, aumentando el ritmo cardíaco, la respiración, etc. Una vez finalizado el ejercicio, el cuerpo siempre trata de recuperar la homeostasis. Así, el sistema nervioso parasimpático trata de hacer retroceder el organismo hacia los niveles basales. Los investigadores piensan que también pueden utilizar con eficacia dicha medición como un indicador para otras enfermedades, por ejemplo Alzheimer, diabetes y síndrome metabólico. La principal pregunta que motivó la investigación actual fue: "¿Qué factores están relacionados con la PRC en la vejez?" Cuando una persona envejece, sus niveles de PRC aumentan. Ésta es una de las razones por la cual los individuos de más edad son más propensos a desarrollar enfermedades relacionadas con la inflamación, por ejemplo diabetes y enfermedad cardiaca. Así, los investigadores deseaban averiguar cómo predecir esos niveles de PRC en una población madura que fuera relativamente sana.
Quizás el resultado más notable del estudio, según los investigadores, se relaciona con la recuperación del ritmo cardíaco después del ejercicio. La rapidez con que los individuos podían recuperar su ritmo cardíaco después de una prueba vigorosa de ejercicio estaba inversamente relacionada con su PRC. Es decir, los individuos que tenían mejor tono parasimpático tenían niveles inferiores de inflamación.
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