 | | La corriente de Tasmania sería la principal masa de agua en movimiento del "océano meridional" que rodea la Antártida. | Una corriente oceánica o marina es un movimiento de traslación, continuado y permanente de una masa de agua determinada de los océanos y, en menor grado, de los mares más extensos. Generalmente se originan por la diferencia de densidad del agua, que es mayor cuanto más fría y/o salada sea, tendiendo a hundirse para dar lugar a una circulación termohalina condicionada por la diferencia de temperatura y/o salinidad en vertical. Este movimiento tiende a descender, provocando el afloramiento del agua más profunda y cálida para ocupar su lugar. Este descenso puede verse dificultado por el aporte de agua dulce, como podría ser la desembocadura de un río. La corriente descubierta se movería entre 800 y 1000 metros de profundidad, formando un "cinturón" alrededor de la Antártida. Serviría de enlace entre las aguas meridionales de los océanos Índico, Pacífico y Atlántico. Pasaría al sur de la isla de Tasmania, un lugar que actuaría como "cuello de botella". El flujo de agua ha sido bautizado como "corriente de Tasmania", y pondría en contacto las grandes corrientes de las cuencas oceánicas, que se mueven en sentido contrario a las agujas del reloj. Esos flujos desempeñan un papel esencial en el control del clima a escala mundial, pues llevan agua fría de los polos a los trópicos, y agua caliente de estos hacia aquellos. La corriente de Tasmania sería la principal masa de agua en movimiento del "océano meridional" que rodea la Antártida. En tiempos recientes éste ha sido identificado como el principal "pulmón" del clima mundial, pues absorbería una tercera parte del dióxido de carbono recogido por los otros océanos. Entre los mecanismos hidrológicos y oceanográficos que explican la producción de las corrientes oceánicas podemos citar los tres más importantes: el movimiento de rotación terrestre, los vientos planetarios y la surgencia de aguas frías de las profundidades en las costas occidentales de los continentes en la Zona Intertropical y en las latitudes subtropicales. A su vez, las corrientes marinas ejercen una influencia muy poderosa sobre los climas de las costas que bañan: clima seco en las costas occidentales de la zona intertropical o subtropical que están bañadas por corrientes frías debido al ascenso de aguas muy profundas, y clima más cálido y húmedo en las costas occidentales de los continentes en las latitudes medias y altas, debido a la enorme cantidad de energía que transportan desde la zona intertropical. A grandes rasgos, las direcciones de las corrientes oceánicas coinciden con las de los vientos planetarios por los mismos motivos que estos. Precisamente la capacidad de las aguas marinas para asimilar el CO2 emitido por el hombre es uno de los puntos más controvertidos de los modelos de predicción del cambio climático. El estudio de esta corriente ayudará a mejorar esos modelos. Ken Ridgway, uno de los investigadores, señala que "reconocer la escala y pautas de esas masas de agua submarina significa que pueden ser incorporadas a los modelos empleados por los científicos que realizan proyecciones sobre como el clima puede cambiar." |