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Los ecologistas trataron de evitar que el buque nipón Nisshin Maru repostara combustible del petrolero Oriental Bluebird interponiendo una lancha inflable entre los dos, señaló el portavoz de Greenpeace, Dave Walsh.
Era demasiado peligroso para nosotros continuar bloqueando la operación porque sus buques maniobraban para estar cada vez más cerca, agregó Walsh. Ahora, comentó, están repostando, pero si vuelven a moverse estaremos con ellos y si intentan cazar ballenas de nuevo, estaremos allí para impedírselo. Dave Walsh y otros activistas a bordo de la embarcación La Esperanza, de Greenpeace, denunciaron que las operaciones sobre el repostaje se llevan a cabo al sur de la línea de 60 grados en el océano Austral , en tal sentido insistieron en que la flota ballenera estaba violando el Tratado del Antártico, que contiene un protocolo de 1998 para la protección del medio ambiente. Según dijeron el Oriental Bluebird no tenía autorización para estar en la zona |