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Las conclusiones de este estudio se unen a otras investigaciones que han demostrado que una dieta diaria rica en pistachos ayuda al cuerpo humano a responder positivamente al estrés del día a día.
El estudio realizado por el Departamento de Ciencias Nutricionales de la Universidad de Pennsylvania (Estados Unidos) ha hecho las delicias de los productores y consumidores de este fruto seco tan mediterráneo hoy por hoy, pero que en tiene su origen en Oriente Próximo y Asia Menor. La investigación buscaba los efectos de una dieta rica en pistacho sobre los factores de riesgo que pueden llevar a una enfermedad cardiovascular, entre los que se incluyen el colesterol, la presión sanguínea o determinados genes que predisponen a la carditis. "Los pistachos contienen varios nutrientes importantes que contribuyen a que tengan un efecto positivo en la salud. Cada nuevo estudio añade otra pieza al puzzle de cómo comer pistachos puede beneficiar a la salud cardiovascular", asegura el doctor Constance Geiger, experto en nutrición de la Western Pistachio Association (WPA) que representa a los productores estadounidenses de este fruto seco. En el estudio de la Universidad de Pennsylvania, recogido por otr/press, participaron 28 hombres y mujeres de entre 30 y 70 años en buen estado de salud y con niveles de colesterol ligeramente elevados, similares a los de la mayoría de la población. Se probaron en los individuos del estudio tres dietas distintas bajas en colesterlo: una sin consumo de pistacho y otras dos con distintos niveles de consumo de este fruto seco en relación con el total de calorías ingestadas. Es decir, todas las dietas proveían la misma cantidad de grasas saturadas y colesterol, pero diferentes cantidades de grasas no saturadas proporcionadas por los pistachos. Cada sujeto fue sometido a una dieta de dos semanas antes de pasar por cada una de las tres rutinas alimentarias programadas durante cuatro semanas. Finalizada cada una de ellas, se medían los resultados de la dieta en los sujetos del estudio |