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Un equipo de investigadores de la Escuela Médica de Harvard, encontró niveles altos de un químico vinculado a la alergia en la sangre de menores cuyas madres gestantes padecieron estrés.
Esas concentraciones fueron más altas en aquellos que no habían sido expuestos a altos niveles de partículas de polvo, según el estudio que involucró a 387 bebés y que será presentado ante la Sociedad Torácica Americana. Los científicos piensan que el riesgo de asma está dado por factores genéticos y ambientales. Sin embargo, los investigadores sospechan que el impacto de esos factores podría ser influido por la exposición del feto mientras está todavía dentro del útero. El equipo de Harvard sometió a análisis la teoría de que el estrés durante el embarazo puede aumentar la susceptibilidad del feto a sustancias que provocan alergia. Los expertos midieron en el cordón umbilical de 387 bebés los niveles de inmunoglobulina (IGE), un químico vinculado a la respuesta alérgica. Encontraron que incluso los bebés expuestos a niveles bajos de partículas de polvo, presentaron elevadas concentraciones de IGE y la tensión aumentó la reacción alérgica. "Este estudio añade evidencia al vínculo entre el estrés materno durante el embarazo, con cambios en el desarrollo del sistema inmune del niño", expresó Rosalind Wright, una de las autoras del estudio |