|
El estudio sobre la actividad ciclónica en la cuenca atlántica señala que el calentamiento global propiciado por el incremento de la emisión de gases de efecto invernadero "tendrá poco impacto" y podría incluso "causar una disminución" en el número de tormentas tropicales y huracanes.
Encabezado por el meteorólogo Tom Knutson, el equipo de científicos del Laboratorio de Dinámicas de Fluido Geofísico de la NOAA en Nueva Jersey vaticinó la formación de "un menor número de huracanes en general, aunque un ligero incremento de su intensidad". El estudio añade además que los huracanes traerán, en general, lluvias más fuertes "en el futuro" y subraya que "probablemente los ciclones se convertirán de forma gradual" en fenómenos de mayor intensidad, "a medida que el clima continúe calentándose", dijo Knutson. "Proyectamos la formación de menos huracanes, pero más intensos en general", destacó el científico, cuyo estudio fue publicado el domingo en la página digital de la revista científica Nature Geosciencice. El nuevo modelo utilizado en este estudio investigó la posible influencia y repercusiones posibles de los gases de efecto invernadero en la actividad ciclónica de la cuenca atlántica hasta el final de siglo. Según los científicos, los simuladores revelaron que "los vientos cortantes de las capas altas y otros cambios actúan reduciendo el número global de huracanes en el modelo" aplicado. Diversos estudios publicados con anterioridad apuntaban a una relación directa entre el incremento de temperatura de la superficie de las aguas del Atlántico y la actividad ciclónica desde 1950. Hoy es ampliamente aceptado entre los investigadores que el incremento en la emisión de gases de efecto invernadero es en gran parte el responsable del calentamiento global en la última mitad del siglo pasado. No obstante, la relación directa entre el aumento de la emisión de gases invernadero y la formación de huracanes ha sido motivo de amplio debate y de poco consenso entre la comunidad científica, explica el estudio. Los meteorólogos de la NOAA concluyen que la alta actividad ciclónica recientemente registrada no tiene su origen en el calentamiento de las aguas de la cuenca atlántica, sino en las diferencias de temperaturas entre los océanos. Por otro lado, el estudio vaticina que la cifra de huracanes hacia el fin de siglo habrá disminuido un 18 por ciento, mientras que el número de ciclones que azotarán EE.UU. y los países al oeste de Puerto Rico, caerá un 30 por ciento debido a factores relacionados con el viento
|